Estos son 4 usos maravillosos de la canela que le van ayudar a tu cuerpo

Jueves 25 de Mayo del 2017

La canela es proveniente de la India y su olor es muy característico, pero más allá de su sabor y textura que le puede dar a los postres, ha sido utilizada desde la antigüedad por sus diversas propiedades que son beneficiosas para la salud .

Entre sus propiedades se encuentran: excelente para desintoxicar, bajar la glucosa de la sangre y ayuda a la digestión e inclusive a adelgazar. Asimismo, la canela es rica en hierro, calcio, fibra y vitamina C. A continuación, te contamos 4 nuevos usos que le puedes dar a la canela:

1.- CUTIS PERFECTO

Es muy útil para reducir el enrojecimiento y ayuda a disminuir la apariencia de los poros abiertos. Para obtener estos beneficios, coloca en un recipiente 3 cucharadas de miel de abeja y una cucharadita de canela de polvo. Luego aplica la mezcla en tu cara y déjala actuar por unos 10 minutos. Finalmente, enjuágala y verás los resultados.

2.- BAJAR DE PESO

Gracias a que posee propiedades termogénicas que ayudan a proporcionar quemar la grasa. Para aprovechar sus beneficios, toma tres tazas de té de canela en el día y combínalo con ejercicios.

3.-UÑAS LIMPIAS

Si tienes hongos en las uñas de las manos o en los pies, la canela es un potente germicida. Solo debes dejar remojar tus extremidades en infusión de canela durante 10 minutos. Solo debes repetir este procedimiento 3 veces por semana.

4.- NO MÁS CAÍDA DE CABELLO

Las propiedades que tiene la canela ayuda a la circulación de la sangre, lo que propicia el crecimiento del cabello y evita la caída. Además, aporta nutrientes al cuero cabelludo y elimina toxinas del pelo.

Fuente: http://ow.ly/hQXI30c22YF

Así adelgazan (y engordan) las actrices y los actores de forma sana

Miércoles 19 de Abril del 2017

O al menos es como deberían hacerlo... En 'Adelgaza para siempre' la experta química Ángela Quintas ayuda a entender lo que hace el cuerpo cuando procesa los alimentos.

Adriana Ugarte fue asesorada para adelgazar durante su participación en 'Julieta'.

Adriana Ugarte fue asesorada para adelgazar durante su participación en 'Julieta'. GTRES

Ángela Quintas ha participado en películas como 'Gordos', 'Julieta', 'El hombre de las mil caras', 'Requisitos para ser una persona normal' o 'Morir'. Pero no precisamente delante de las cámaras, ni siquiera detrás de ellas, sino más bien junto a algunos de los actores (o actrices) a los que ha acompañado en un proceso que resulta más difícil de lo que parece: ayudarles a engordar o a adelgazar, según el caso, para adaptarse a las características del personaje al que dan vida.

Por el Gabinete de Nutrición de Ángela Quintas, licenciada en Químicas y Máster en Dietética y Nutrición Humana, han pasado actores como Antonio de la Torre, Manuel Burque, Adriana Ugarte o el galardonado con el Goya por su interpretación de Luis Roldán en 'El hombre de las mil caras', Carlos Santos. A unos les costó más que a otros pero a todos les aplicó el necesario denominador común que es, según explica Ángela Quintas, que "sus analíticas de sangre tenían que ser perfectas". Y es que la experta defiende que se puede (y se debe) perder o ganar peso de forma saludable. "Casi todos los que acudían a nosotros para engordar venían felices pensando que podrían ponerse morados. Creían que iba a resultar más fácil engordar que adelgazar, pero no lo fue, pues tuvieron que subir de peso y aumentar su consumo de kilocalorías con una alimentación sana y nutritiva para que sus analíticas no se vieran afectadas", comenta. Tanto es así que en el caso de Manuel Burque cuenta que, cuando acudió a la consulta sus analíticas eran mucho peores que cuando acabó la fase de "engorde". "Querían que ganase 15 kilos, pero antes de iniciar el proceso fue necesario normalizar sus analíticas comiendo de forma saludable", cuenta. Una prueba de que no es algo tan sencillo como parece es que Ángela Quintas ha tenido que rechazar en más de una ocasión algún "trabajo" porque podía poner en riesgo la salud del actor o de la actriz si se hacía con las condiciones de tiempo y de esfuerzo que ellos pedían.

Su método suena sencillo: perder peso de forma saludable. Pero no se basa en contar calorías, ni en prohibir alimentos, ni siquiera en comer más o menos veces al día, sino que se trata de aprender a comer entendiendo qué es lo que hace nuestro cuerpo con los nutrientes que recibe: hidratos de carbono, proteínas y grasas. A modo de explicación didáctica, divulgativa y entretenida publicó a finales de enero 'Adelgaza para siempre' (Planeta), un libro en el que revela que no existen los milagros, ni tampoco las dietas y que todo tiene una base científica. "Todo lo que tenemos en nuestro cuerpo es química", sentencia. Y por eso a lo largo de los capítulos del libro desarrolla los conceptos necesarios para que entendamos de manera sencilla qué es lo que ocurre en nuestro cuerpo cuando ingieres un alimento.

Ángela Quintas: Todo lo que tenemos en nuestro cuerpo es química: neurotransmisores, hormonas, enzimas... Todo son moléculas químicas. Lo que intento con este libro es que se entienda de un modo sencillo qué sucede cuando ingieres un alimento. ¿Por qué no hablamos de calorías? Porque cuando consumo, por ejemplo, 120 kcal, el efecto que produce en mi cuerpo es distinto si éstas vienen en forma de hidratos, de proteínas o de grasas. No tiene sentido contar las calorías que consumes a lo largo del día o determinar cuántas calorías tienes que consumir al día porque lo importante es nutrirte. Si no entiendes qué efecto producen en tu cuerpo esos alimentos cuando los tomas, no puedes controlar los niveles de insulina. Y eso es lo básico.

Ángela Quintas: En este concreto atención porque los lácteos tienen hidratos y proteínas. Un lácteo se puede tomar solo. Para entender cómo debemos combinar los alimentos es clarificador el caso de la forma de alimentarse que tienen los japoneses. ¿Por qué la mayoría son flacos? En su dieta siempre mezclan hidrato con proteína (arroz con pescado o noodles con pollo o con cerdo...). Y eso es algo que (quizá lo recuerdan hoy un par de generaciones) se hacía también cuando yo era pequeña: comíamos un plato de lentejas y de segundo, boquerones o cinta de lomo. Mezclábamos hidratos con proteínas. Pero ahora lo que hacemos es multiplicar por cuatro la cantidad de hidratos que tomamos, olvidando la porción de proteína. ¿Cuál es el resultado? Cuando ingieres solo hidratos de carbono, por ejemplo, en forma de zumo o de gazpacho, sucede lo siguiente: la milasa salival, que sí que actúa cuando tomas piezas de fruta o de verdura, no actúa cuando bebes las frutas en zumo o tomas las verduras en gazpacho. Eso significa que el zumo entra en el estómago, se filtra en el torrente sanguíneo y provoca en él un subidón de hidratos. En ese momento el pancreas secreta insulina: una parte va al hígado, (para los órganos importantes), otra a los músculos y si sigue habiendo un exceso se activa la lipogénesis, que hace que los hidratos de carbono se conviertan en grasa.

Ángela Quintas: Eso es. La grasa viene precisamente de esa lipogénesis que produce el cuerpo para mantener los niveles de glucosa en sangre lo más constantes posible. Entonces, ¿qué es lo que tengo que hacer para no tener picos de glucosa? Mezclar el hidrato con la proteína en todas las ingestas que hago a lo largo del día.

Ángela Quintas: Cuando mucha gente piensa en hidratos de carbono solo le vienen a la cabeza el arroz, la pasta y las legumbres. Pero también la fruta y la verdura son hidratos. Es cierto que se dividen en dos grupos. Uno de carga glucémica alta y otro, de carga baja. Pero también son hidratos. En cuanto a las proteínas, podemos encontrar proteínas animales y vegetales. Para distinguir las animales, es fácil: lo que corre, lo que salta, lo que vuela, lo que nada y lo que tiene ojos es proteína. Y en el caso de la proteína vegetal, ésta casi siempre viene acompañada de hidratos: una legumbre tiene un porcentaje de proteína, pero tiene más hidratos, por eso la incluyo en la parte de los hidratos.

Ángela Quintas: Lo importante es elegir bien. Puedes decidir que las calorías que tomes al día estén llenas de nutrientes, de cosas saludables, o que sean calorías vacías. Esto hace que podamos encontrar a una persona con un ligero sobrepeso y analíticas perfectas que, aunque quizá en algún momento de su vida haya comido en exceso, ha consumido alimentos de calidad. Y también puedes encontrar el caso contrario: el de una persona delgada cuyas analíticas asustan porque está comiendo fatal. Está delgada porque no cubre sus necesidades energéticas pero se está alimentando a base de bollería industrial, zumos envasados o cosas así. Lo más importante es cómo estés por dentro.

Ángela Quintas: Cuando controlamos nuestra insulina a lo largo del día y nos estamos nutriendo bien llegaremos al final del día cansados, pero no agotados. Pero si tú estás haciendo picos de insulina todo el día (un pico de insulina claro es una paella, una copa de vino y una siesta, por ejemplo) llegarás agotado al final del día. Si haces una dieta o un cambio de dieta para bajar tres o cuatro kilos y no paras de pensar en cuánto te queda o en cuándo acaba, cuando llegues a ese peso posiblemente te haya bajado la masa muscular y tengas el efecto rebote garantizado y además no habrás aprendido nada porque comerás en modo premio-castigo... En este sentido, hay cinco reglas básicas (o mejor dicho, de oro) que te ayudarán a garantizar que estás siguiendo una alimentación saludable:

Cinco reglas que no puedes saltarte

  1. Cuidado con tomar nada que nace de la tierra solo, es decir hidratos de carbono solos, y menos si tienen una carga glucémica elevada. Hay estudios que demuestran que, si en nuestra ingesta introducimos hidratos de carbono y proteínas en las proporciones adecuadas, nuestro cuerpo no secretará una gran cantidad de insulina, de tal manera que la lipogénesis. Si nos fijamos en la dieta japonesa tan de moda, combinan muy bien el hidrato de carbono (arroz o pasta) siempre con proteína (pollo, ternera, pescado).
  2. Atención a los hidratos de carbono líquidos. Si nos tomamos un zumo de frutas o verduras, hidrato de carbono líquido, o un gazpacho, el vaciado gástrico es muy rápido y ese hidrato de carbono pasa enseguida al torrente sanguíneo, siendo filtrado a través del intestino. En ese momento se produce una elevación de los niveles de glucosa en sangre, y para contrarrestarla el páncreas secreta insulina, con la correspondiente activación de la gluconeogénesis y la lipogénesis. El hidrato de carbono se convierte en grasa que se almacenará en los adipocitos.
  3. Consumir alimentos cada tres o cuatro horas sin dejar pasar grandes periodos de ayuno. Si desayunamos a las 8 de la mañana y llenamos nuestras reservas de glucógeno en hígado y músculo, nos aseguramos energía para nuestros órganos importantes durante 3 o 4 horas. Pero si no volvemos a tomar ningún alimento hasta transcurridas muchas horas, por ejemplo las 15 horas, nuestro cuerpo empezará a utilizar la masa muscular como combustible. Sin embargo, si ingerimos a media mañana una pequeña porción de alimento compuesta por hidratos de carbono y proteínas, tendremos asegurada la energía y nuestro organismo podrá permitirse el “lujo” de utilizar la grasa como combustible. Esta es la razón por la cual deberemos ingerir una porción de alimento equilibrada cada 3 o 4 horas. Si hacemos un cálculo de las horas de rutina, podremos encajar esas 5 comidas diarias. Dependiendo de cómo sean nuestras “jornadas” tal vez esas 5 comidas puedan llegar a ser 6..
  4. No dejaré pasar más de 1 hora desde que me levanto hasta que ingiero algún alimento. En la regla anterior se nos explica que es necesario que la reserva de glucógeno sea cada 3 o 4 horas para perder grasa y mantener la masa muscular. Si entendemos esa idea, es fácil de comprender que tras 6 7 u 8 horas de ayuno nuestros órganos apenas tienen combustible para funcionar, y lo que harán al empezar a funcionar con su actividad normal será usar de combustible la masa muscular.
  5. No hacer nunca deporte con el estómago vacío. Conforme a las reglas 3 y 4, ya sabemos qué pasa cuando no hay glucógeno en la medida que el cuerpo lo necesita… Si además vamos a hacer trabajar el músculo, nos encontraremos con un problema doble: nuestro organismo coge su energía de la masa muscular mientras estamos forzando el músculo. Esto hace que baje nuestro metabolismo basal al mismo tiempo que nos volvemos vulnerables ante posibles lesiones.

Ángela Quintas: Es habitual que pasemos muchas horas sin comer. Y esto no nos beneficia. Si pasa mucho tiempo entre una ingesta y otra tu cuerpo tiene dos opciones: o elige grasa o elige músculo como combustible. Si mis niveles de cortisol (hormona del estrés) son altos, el cuerpo tira de la masa muscular. Adelgazo, pero pierdo masa muscular. Y si de los cinco kilos que pierdo, cuatro son de mas muscular, el efecto rebote está garantizado. La masa muscualr es lo que nos permite tener un buen metabolismo basal, un gasto energético de base alto. A toda persona que le guste comer, le interesa tener un metabolismo basal alto para poder darse "homenajes". Me he encontrado a menudo a personas que acuden a la consulsta que hacen dieta a menudo y tienen un metabolismo basal bajo. Te dicen que casi no comen, pero la clave está en que llevan toda la vida utilizando su masa muscular para perder peso y ahí tienen la grasa... sin tocar.

Fuente: http://ow.ly/3l2D30aYxBn

Así cambia tu cuerpo al comer frutos secos y semillas todos los días…

Miércoles 29 de Marzo del 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beneficios de los frutos secos y semillas. Cortesía Getty

Bloque que muestra la firma del editor.

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Apenas es media tarde, y ya te sientes “morir” de hambre, y aunque ir a la tienda a comprar alguna bolsa de papa o galletas resulta tentador, sabes que no es lo mejor para tu salud y figura. Sin embargo, ¿qué opciones hay para ti?

Seguro has escuchado hablar de los frutos secos y las semillas, pero, ¿conoces realmente su efecto en tu cuerpo?

Para empezar, en un puño de almendras (5 piezas para ser exactos) tu cuerpo recibe antioxidantes, vitamina E y magnesio.

Además, se ha demostrado que la ingesta diaria, como merienda matutina, contribuye a la pérdida de peso y, a una mayor sensación de satisfacción; es decir, ya no tiene hambre”, de acuerdo a un estudio publicado en el Journal of Clinical Nutrition.

Para Karen Czacki, nutrióloga y vocera Nature’s Heart, la mezcla de semillas y fruta seca como colación te permite mantener una vida en equilibrio. ¿De qué forma?

  1. Aportan fibra, lo que facilita el tránsito digestivo.
  2. Su aporte de minerales y vitaminas mantienen a tu organismo activo; lleno de energía para realizar todas las actividades diarias.
  3. Son fuete de antioxidantes, mismos que protegen al cuerpo de las agresiones del medio ambiente en el que te desenvuelves y del envejecimiento celular.
  4. Protegen al intestino grueso del desarrollo de tumores.
  5. Reducen los niveles de colesterol malo, lo que previene posibles eventos cardiovasculares (infartos).

Recuerda que somos lo que comemos y todo inicia con una alimentación balanceada, para posteriormente adoptar buenos hábitos, como lo son beber 2 litros de agua al día para hidratarte, realizar 30 minutos de actividad física y descansar lo necesario", señala Czacki.

Fuente:  http://ow.ly/gZt230amAYI

Estos son todos y cada uno de los beneficios de comer aguacate

Martes 14 de Marzo del 2017

Estos son todos y cada uno de los beneficios de comer aguacate

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El aguacate es una fruta tropical muy versátil y sabrosa que si está en su punto justo de maduración es casi como comer mantequilla. Desde ensaladas hasta el famoso y riquísimo guacamole, se emplea en todo tipo de platos. En muchas ocasiones, al ser rico en grasas se desecha de muchas dietas, sin embargo presenta numerosos beneficios para nuestra salud.

Esta fruta “contiene un 14% de grasas y en su mayoría monoinsaturadas, es decir, que tiene la propiedad de reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el colesterol bueno (HDL), además de aportar fibra y vitaminas antioxidantes”, explica Juana María González, dietista y nutricionista de la clínica Alimmenta.

1. Una gran fuente de vitaminas

En cada uno de los bocados que damos a un aguacate ingerimos gran cantidad de vitaminas diferentes buenas para el organismo.

Vitamina A o retinol. “Necesaria para una correcta visión y función ocular, regula la expresión de genes que intervienen en la síntesis de células especializadas y ayuda a mantener el funcionamiento adecuado del sistema inmune”, asegura González.

Vitaminas del grupo B. Contiene vitamina B6 (13%) “para la correcta función neuronal, síntesis de neurotransmisores, ácidos nucleicos y hemoglobina”, según indica la experta. Además, tal y como explican en la web fix.com, también ayuda a tratar la diabetes, los dolores del sangrado menstrual y el insomnio.

También aporta B5 (14%), buena para aliviar el estrés, el dolor producido por la artritis y el colesterol alto. Por otro lado, es rico en ácido fólico o B9 (10%) que ayuda a producir ADN. “Es fundamental en el metabolismo de los aminoácidos y en la síntesis de ácidos nucleicos y células sanguíneas”, explica la nutricionista.

Vitaminas E (10%) y K (26%). La primera, un potente antioxidante con propiedades antienvejecimiento que estimula el cuidado de la piel, ya que la protege de los daños solares y alivia la irritación, incluso cuando se padecen condiciones tan severas como la psoriasis. La segunda, imprescindible en la coagulación de la sangre; previene hemorragias internas, obstrucción biliar, osteoporosis y un excesivo sangrado menstrual.

Vitamina C (13%). Ayuda en ciertos desordenes de la vista, escorbuto, colesterol, enfermedades cardíacas y el resfriado común, según informa el portal de Internet.

2. Rico en fibra, potasio y magnesio

La fibra nos ayudará a ir de forma regular al baño, combatir el estreñimiento y favorecer la perdida de peso. El aguacate posee alrededor de 500 mg de potasio por cada 100 gramos, mucho más de lo que nos puede aportar un plátano. Su alto contenido en potasio y su bajo contenido en sodio, “es adecuado para personas con hipertensión porque ayuda a eliminar líquidos”, señala Juana María González.

Por su parte, el magnesio “interviene en el metabolismo óseo, en el músculo, ayuda a mantener una correcta salud cardiovascular, también en la síntesis de proteínas y ácidos nucléicos”, continúa la experta.

Otros usos del aguacate

Además de utilizarlo en ensaladas, untado en una tostada, solo o en smoothie, también tiene otro tipo de aplicaciones naturales a modo de cosmético que son muy útiles, según informa la web.

Como una crema hidratante. Debido a sus ácidos grasos y un factor hidratante natural, podemos utilizarlo a modo de mascarilla, ya que puede prevenir las arrugas y reparar los cabellos dañados. Esta es una razón por la que está presente en muchas cremas para la piel, lociones y champús. También se puede emplear a modo de ungüento natural como tratamiento a la psoriasis.

Como protector solar. El aceite de aguacate funciona como un protector solar natural y también puede ayudar a curar la piel quemada por el sol.

Reduce el mal aliento. El jugo de aguacate limpia la boca y ayuda a eliminar las bacterias en el intestino que a menudo causan el mal aliento.

Fuente: http://ow.ly/YGeE309Tjob

Qué es la ‘dieta militar’ y por qué no todos debemos seguirla

Martes 14 de Marzo del 2017
  • Un ayuno breve tiene consecuencias que no te imaginas

Qué es la ‘dieta militar’ y por qué no todos debemos seguirla

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Se acerca la primavera y también el firme propósito mejorar la forma física de cara al verano. Es el momento de elegir la fórmula para plantarle cara a la báscula. Existen dietas que consiguen reducir hasta cuatro kg en tres días. Pero pese a que estas pautas pueden resultar atractivas no siempre están justificadas y cuentan con una lista de contras a tener en cuenta.

Una de ellas es la dieta militar, un plan nutricional que establece un límite diario de calorías entre 860 y 1150. Está considerada un tipo de ayuno: se ingiere menos alimento de lo que el cuerpo consume, por lo que el organismo se nutre de las reservas de grasa.

Deberían abstenerse las personas sin exceso de peso, los diabéticos tipo 1 o 2, las mujeres embarazadas o lactantes, los menores de 18 años y los mayores de 65”, dice Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Asimismo, la comunidad médica alerta de que estas rutinas alimenticias no favorecen una pérdida saludable o sostenible de peso. Entonces, ¿tienen algún beneficio? Hemos valorado con el especialista las dos caras de las dietas hipocalóricas y estos son los resultados.

Pueden mejoran la salud cardiovascular

“Desde el año 2007 diversos estudios y declaraciones apuntan a que el semiayuno o las dietas hipocalóricas cortas aportan algunos beneficios para la salud en personas con exceso de peso”, señala Bravo. El Dr. Benjamin Home, director de epidemiología cardiovascular y genética del Instituto del Corazón del Centro Intermountain en EEUU, realizó un estudio a un grupo de mormones de Utah, pues son la comunidad norteamericana con menos mortalidad cardiovascular.

Los investigadores entrevistaron a 200 personas que se sometieron a una prueba de diagnóstico llamada angiografía, un examen de rayos X de los vasos sanguíneos y del corazón que puede determinar si una persona tiene una enfermedad coronaria.

Los resultados demostraron que las personas que ayunaban regularmente tenían un 58 % menos riesgo de enfermedad coronaria en comparación con aquellos que dijeron que no ayunaban.

Pueden mejoran el estado de ánimo

Otro estudio publicado en JAMA Internal Medicine indicó que restringiendo las calorías de la dieta en un 25%, puede mejorar el humor, la calidad del sueño y la vida sexual. Se reclutaron 220 hombres y mujeres con un índice de masa corporal normal (entre 22 y 28) y una edad media de 38 años y se dividieron en dos grupos. El primero tuvo que reducir su ingesta de calorías un 25 % durante dos años, y el segundo pudo limitar las que quisiesen al día. Ambos tuvieron que rellenar cuestionarios sobre su estilo de vida.

Quienes redujeron de forma obligatoria su dieta perdieron una media de 7,7 kg. Los que tuvieron libertad, menos de medio. Aunque los participantes tenían un peso normal y saludable, los investigadores creen que los beneficios se extenderían a la población con sobrepeso y obesidad basándose en estudios previos.

Reajuste de los sistemas

En 2015 el Dr. Pablo Saz Peiró realizó un análisis de diversos estudios científicos y publicó un informe sobre las indicaciones terapéuticas del ayuno, declarando que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas, siempre que se disponga de ellas, provoca un efecto de reequilibrio que reajusta muchos sistemas”.

Desnutrición leve

Estas dietas limitan la ingesta de alimentos básicos para las funciones cognitivas como aquellos ricos en grasas omega 3 como el salmón, la quinoa o el aguacate. “Si se prolongan en tiempo pueden provocar una desnutrición severa”, alerta el experto.

Bravo manifiesta que cuando existe un seguimiento profesional estas dietas podrían prolongarse hasta una o dos semanas, siempre que haya exceso de grasa corporal y las pautas alimenticias cubran las necesidades mínimas diarias en micronutrientes. “En personas sanas con exceso de peso que decidan practicarlas por su cuenta, no deberían extenderse más de 2 o 3 días”, añade.

Efecto rebote

Uno de los grandes contras de estas dietas es que si la transición no se realiza de forma controlada puede recuperarse más peso del que se ha perdido. “Para evitar el efecto rebote, y problemas digestivos, habría que realizar una pauta alimenticia progresiva, incorporando poco a poco todos los grupos de alimentos en sus cantidades adecuadas. Éste proceso debería durar entre una y dos semanas”, recomienda Bravo.

La propuesta del experto

Frente a estas dietas de acción rápida existen otras alternativas más saludables con resultados que insisten en un cambio de hábitos. “Es el caso de la Dieta de los Días Alternos, recomendada para personas a las que les cuesta perder peso y han fracasado con las dietas hipocalóricas habituales”.

Según cuenta el especialista, esta opción combina Días Detox, Días de Régimen y Días Sociales para los fines de semana, incorporando superalimentos en los menús cotidianos que han demostrado evidencias de prevención frente a diferentes enfermedades.

“Se divide en tres fases: La primera de pérdida rápida de peso, la segunda de pérdida moderada y la última de mantenimiento, lo que enseña a sus seguidores a mejorar sus hábitos saludables de vida” concluye Bravo.

Fuente: http://ow.ly/4l6o309Tj44