¿Harto de lecciones? Hay al menos seis cosas que ellas hacen mal en la cama

Lunes 25 de Julio del 2016

La publicidad cosifica a la mujer, estamos de acuerdo. Las mujeres ganan menos por los mismos trabajos y les cuesta más conciliar la vida familiar y la laboral porque siguen teniendo mayor carga de tareas en casa, estamos de acuerdo. Las mujeres no podían votar hasta antes de ayer, estamos de acuerdo. Pero a veces parece que todo eso se lo cobren en la cama.

No en orgasmos, otra gran lucha pendiente, pero sí en esfuerzo. Quien más quien menos, aunque busque la igualdad en todo, considera que un hombre no es un hombre de verdad si no hace determinadas cosas, algunas físicamente exigentes. La relación tiene que durar cierto número de minutos, si no hay orgasmo de ella es su culpa, hay que estar en forma… Ellas en cambio, si no tienen muchos complejos sobre su cuerpo, cuando llegan al catre se sienten como Mary Poppins, 'prácticamente perfectas en todo'.

¿Ven las mujeres la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio? Vamos a darles un poco de su propia medicina. Pero con un poco de azúcar, como en la canción.

Ir de actriz porno

De acuerdo: la gente no se masturba con una mujer vestida y charlando; triunfan las escenas explícitas, sin preámbulos y a menudo falsas. Pero, ¡sorpresa!, con una mujer de verdad prefieren el sexo de verdad. Si pones caras que has visto en vídeos, o intentas hacer técnicas que no te salen naturales -una garganta profunda forzada, un 'twerking' repentino a toda velocidad- el resultado es entre cómico y deprimente.

Muchas mujeres en el catre no toleran la crítica. Se sienten como Mary Poppins, 'prácticamente perfectas en todo'

Si en ese momento lo que más te apetece es respirar hondo y poco más pero lo estás disfrutando, ni la actriz más experimentada lo hará 'mejor'.

Limitarse a una postura

Si tienes dificultad para llegar al orgasmo, es fácil que te quedes anclada en una posición 'de acople perfecto' por la que hay que pasar, sí o sí, con tu pareja. Lo entendemos, pero entiende tú también que cuando eso se prolonga durante meses resulta cansino y de todo menos sensual. Cuando la chica da la señal de petición de 'la postura' se acabó el placer del otro. A partir de ahí el coito se convierte en una tarea semanal, un recuadro de Excel del amor.

Una forma de tener buen sexo es no obsesionarse con los orgasmos. Si alguna noche no sucede, pero has explorado cosas nuevas con tu pareja y te has dejado llevar, a la larga la vida sexual de los dos mejorará. Si no, luego no te quejes del machismo en el lenguaje, serás un auténtico coñazo.

No ver porno en pareja

Puedes sentirte como en una orgía virtual, pero tranquila, solo es un añadido y puede ser una forma sorprendente de entrar en materia. Ahí la protagonista seguirás siendo tú y te ayudará, cual curso de formación, a saber qué tipo de cosas le vuelven loco.

Eso está mejor. (iStock)

Eso está mejor. (iStock)

Si te sientes amenazada por todas esas hembras aparentemente más liberadas, operadas o cuasi perfectas de nacimiento, míralo por el lado bueno: no tendrás que hacer esas cosas exageradas de las que hablábamos, ya las hacen ellas en pantalla. Tú te puedes limitar a recibir lo tuyo y lo de la vecina del quinto.

Callarse lo que quiere

Los hombres suelen quejarse de que las mujeres hablan demasiado, pero casi siempre les parece que saben poco del 'mundo interior sexual' de las chicas. Una de las causas es que, aunque ellas saben lo que quieren tanto como ellos, les da rabia o vergüenza tener que pedirlo.

Si no quieres ser una aguafiestas, intenta abrirte un poco. Sobre todo cuéntale fantasías. ¿Con qué soñabas de adolescente cuando empezaste a pensar en el tema? ¿Cómo te masturbas (si lo haces)? Déjales ver un poco de todo eso que normalmente te hace sentir insegura o demasiado expuesta. Si has quedado con alguien con quien aún no sabes si va a haber química, una buena forma de relajar el ambiente es contarle alguna de estas cosas concretas, como amiga.

Eso sí, quizá es mejor que no lo hagas durante el sexo, muchos se desconcentran y se sienten un poco fuera de la situación. Lo ideal es antes, cenando o tomando algo, o chateando… No se trata de buscar ese tópico que crees que le va a gustar, sino algo que quizá a ti no te atrae especialmente de ti misma pero que es auténtico.

Poco sexo oral

Nada de “la más tetuda”, eso es burdo y no es cierto, depende de cada quién. En cambio, a prácticamente todos les gusta que se la chupen, y eso también es burdo pero es lo que hay. Si está desconcentrado y tenso, sexo oral. Si está encantado y crees que no puede ser mejor, sexo oral. Si estás haciéndole sexo oral y no sabes si parar o seguir, sexo oral.

A muchas mujeres les cuesta decir lo que quieren. Hazlo, pero quizá mejor antes que durante el sexo

Eso de que no avisan es más bien una leyenda urbana, pero es como las meigas, puede pasar. En ningún caso aceptaremos reclamaciones por este concepto.

Importante, si un hombre dice “más suave” quiere decir que no muerdas, pedazo de salvaje. Sabemos que en las películas parece que sucede y que les gusta, pero les pagan para ello, ¿lo has pensado? Además, y esto no te sorprenderá, los actores porno no son como la media. La selección de personal es mucho más exigente que en las actrices.

No hay partes prohibidas

Dejamos para el final la parte posterior del asunto. ¿Eres de esas que cree que los hombres heterosexuales no tienen trasero? Prueba, porque es posible que estés perdiéndote algo estupendo. Es difícil que te lo pidan, porque a los que les gusta puede darles miedo lo que opines, pero quizá observes que se dan la vuelta disimuladamente... Intenta hacer algo al respecto porque es una fantasía mucho más habitual de lo que parece. Y quien dice tocar dice explorar en el sentido más profundo de la palabra.

Lo mismo con los pezones, querida amiga. Muchos no quieren ningún contacto, pero para otros es una zona olvidada en la que echan de menos un pellizquito. Las terminaciones nerviosas en la zona son cosa seria, no las desaproveches.

Y deja de pensar que eres divina. Si ellos no son Zeus, tú tampoco eres Afrodita.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-25/lo-que-ellas-hacen-mal-en-la-cama_1236295/

Por qué los #mosquitos pican a unas personas y a otras no: las verdaderas razones

Lunes 25 de Julio del 2016

Mosquitos. Sueñas hasta con ellos. "¿Qué tengo yo que les gusta tanto?", te preguntas cada vez que encuentras una nueva picadura en tu esculpido cuerpo. Estos pequeños insectos voladores te están amargando el verano y no sabes qué tienes que les atrae tanto. ¿Será por tu sangre dulce? ¿Por tu bronceado playero? ¿Será por tu nuevo perfume? Sal de dudas. Estas son las siete 'cualidades', recogidas por 'Time', que te hacen irresistible para los mosquitos.

1) No te duchas

El sudor es sumamente atractivo para los mosquitos, ya que segrega ácido láctico, lo que vuelve locos a estos odiosos bichos. Quizá deberías plantearte hacer ejercicio en interior ahora que hace tanto calor. O, mejor aún, pegarte una duchita.

Los mosquitos no suelen picar a las personas que tienen un sudor fresco, es decir, que comenzasen a transpirar hace pocas horas, sino a aquellas que acumulan el sudor de uno o más días, como concluye este estudio. Por eso, ducharse por las noches antes de dormir es fundamental para prevenir las picaduras.

2) Estás caliente

Tienes calor pero no estás sudando. Sentimos decirte que a los mosquitos les da igual. Tu alta temperatura corporal te convierte en un caramelito.

3) Tienes un tipo determinado de sangre

Estos insectos no pican por aburrimiento, sino para alimentarse. Y hay unas sangres que les gustan más que otras. Un estudio publicado en el 'Journal of Medical Entomology' encontró que los mosquitos prefieren a personas con sangre tipo O. Como segundo plato se quedan con los de tipo B. Si tienes sangre tipo A estarás a salvo.

4) Acabas de tomar alcohol

Además de la sangre, el sudor y el calor, a los mosquitos parece que les encanta el alcohol. Un estudio de 'Plos One', realizado en África occidental, detectó que los hombres que bebían cerveza atraían más a los mosquitos que los que no lo hacían. 

5) Te huelen los pies

El olor de pies engatusa a estos bichos, principalmente a los de la familia 'Anopheles gambiae', a quienes les agrada el olor de un queso llamado 'Limburguer cheese', cuya bacteria implicada en su producción está emparentada con otra que habita en las extremidades inferiores.

6) Tu genética

Tu genética también influye. Una investigación llevada a cabo por los científicos de la London School of Hygiene & Tropical Medicine determinó que ciertas personas producen repelentes naturales de mosquitos. Otros expertos de la Rothamsted Research en Reino Unido llegaron a la misma conclusión: hay quienes segregan ciertas sustancias que a estos insectos no les gustan.

7) Eres mujer y estás embarazada

Los mosquitos se sienten especialmente atraídos por las mujeres embarazas. Un estudio publicado en 'The Lancet' en 2002 encontró que las mujeres que están en las últimas etapas del embarazo exhalan 21% más de dióxido de carbono que sus pares. Los investigadores creen que esta diferencia fisiológica podría ayudar a explicar por qué las futuras madres que participaron en sus experimentos atrajeron al doble de mosquitos.

Es por este mismo motivo, junto a la humedad del sudor, que los ciclistas y runners sufren más picaduras cuando están realizando ejercicio físico al aire libre.

Cómo librarte de las picaduras

Si tu sangre es tipo O o si estás esperando un bebé, no tienes mucho que hacer, solo "colocar una barrera entre tu piel y ellos usando pantalón y manga larga", detalla Nora Besansky, profesora de Ciencias biológicas en la universidad de Notre Dame, quien da un consejo: "Aplicar un repelente de mosquitos en las prendas, en vez de en la piel". El Diethyltoluamide (DEET) es probablemente el repelente químico más efectivo disponible.

También es imprescindible mantener la higiene. Procura ducharte por las noches justo antes de irte a la cama. No es la panacea, pero mantendrás a los mosquitos alejados por unas horas hasta que comiences a transpirar.

Entre los métodos complementarios destacan las plantas antimicrobianas, como la salvia, que actúan como repelente. Otras plantas que disuaden a los mosquitos si las frotamos contra nuestra piel son el eucalipto, el comino, el tomillo y la canela. El aceite de eucalipto también es un buen compañero de viaje, sobre todo cuando se hacen actividades de montaña, porque si se mezcla con el champú o la crema hidratante mantendrá alejados a los mosquitos de nuestro cuerpo.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-25/por-que-los-mosquitos-pican-a-unas-personas-y-a-otras-no-y-no-es-por-su-sangre-dulce_1237526/

El crop top también es cosa de hombres

Miércoles 20 de Julio del 2016

Si hace unas semanas os hablábamos de una nueva tendencia masculina, la calchemise (unión de camisa y calzoncillo), que ya inunda las calles de París y tiene como próximo objetivo conquistar los armarios españoles, parece que otra nueva moda quiere hacerle sombra. Aunque llevan varios años dando guerra sin llegar a encontrar su hueco dentro de los outfits más urbanos, los crop tops masculinos no desisten, y las grandes firmas tampoco.

Johnny Depp, Will Smith y Prince

Enseñar el ombligo también es cosa de hombres, aunque no a todos siente bien, claro. Si nos remontamos a los años 80, Johnny Depp ya lucía un crop top en Pesadilla en Elm Street, Will Smith también apostaba por ellos en El Príncipe de Bel Air; el difunto Prince fue su mayor embajador, y nadie se escandalizaba. ¿Y ahora nos parecen extraños en pleno 2016?


Zayn Malik, Jaden Smith, Olly Alexander y Sergi Pedrero

Mientras que los detractores y defensores del crop top masculino se enzarzan en blogs y redes sociales, grandes celebrities ya han apostado por ellos en alguna ocasión, como Zac Efron, Zayn Malik, Jaden Smith u Olly Alexander; en España, uno de los valientes que luce con orgullo esta prenda es Sergi Pedrero, de The Tripletz, que suele publicar en redes sociales fotografías presumiendo de ombligo.

“La verdad acerca del movimiento crop top masculino es que ha existido desde la década de 1970. La camisa corta fue creada originalmente por los hombres para los hombres y formó parte de la moda masculina durante años antes que las mujeres comenzaran a usarlos”, cita el Tumblr Crop tops are for guys, una de las páginas que lleva defendiendo, y justificando, esta moda con bastante éxito de seguidores. En fin, si algo está claro es que los crop tops son cosa de hombres, aunque no siempre se pueda lucir con dignidad.

Fuente: http://shangay.com/el-crop-top-tambi%C3%A9n-es-cosa-de-hombres

Por qué debemos evitar la luz artificial de noche según un nuevo experimento

Miércoles 20 de Julio del 2016

El verano nos da muchas horas de luz y por la noche continuamos con luz artificial, cada vez más. Luces directas e indirectas, televisión, ordenadores, móviles y tablets, calles brillantemente iluminadas toda la noche… La factura de la luz no deja de subir, en euros y kilowatios, y el debate sobre las fuentes de energía y cómo iluminar el mundo si seguimos a este ritmo frenético se complica.

El 75% de la población mundial, según el estudio, vive expuesta a luz nocturna, y se sabe que las personas que trabajan con turnos cambiantes sufren más cánceres de mama, tienden más al sobrepeso, duermen peor y tienen más enfermedades cardíacas. Pero hasta ahora, lo más estudiado eran los patrones de sueño y otros factores, no tanto en la luz en sí, en lo que se han centrado estos biólogos.

Los ratones que vivían siempre “de día” no estaban “más despiertos”. Sus ritmos cerebrales bajaron, subieron sus niveles de glucosa y engordaron

Hace tiempo que se hicieron del dominio general algunos de los efectos de vivir con poca luz. Los países más nublados o con más horas de noche todo el año parecen más propensos a las depresiones, por ejemplo. Pero vivir constantemente iluminados es peligroso, y este estudio publicado en 'Current Biology' lo explica en detalle gracias a una serie de experimentos con ratones. Los individuos sometidos a luz artificial continua se debilitan. Su sistema inmunitario responde con un estado inflamatorio, como ante un agente patógeno; se vuelven frágiles como si hubieran envejecido y muestran signos precoces de osteoporosis.

Han dividido a los animales (250 ratones) en dos grupos, uno de control con un ritmo normal de luz-oscuridad y otro sometido a luz permanente. Todos ellos tenían solo luz artificial y todos empeoraron de salud, aunque claramente fue peor lo que les sucedió a los que no tenían oscuridad. Estos son los signos que han observado los investigadores, tras una exposición de 24 semanas.

Menos actividad cerebral

Los ratones que vivían siempre “de día” no empezaron a actuar como si estuvieran “más despiertos”, sino todo lo contrario; sus ritmos cerebrales bajaron y siguió así durante toda la fase experimental. Además sus niveles de glucosa fueron superiores a los del grupo de control y engordaron.

Funciones musculoesqueléticas y osteoporosis

Los ratones sin noche perdieron fuerza para agarrarse con las patas y les costaba más colgar de redes que les colocaron.

(iStock)(iStock)

Después de ocho semanas, los dos grupos de ratones estaban en niveles similares, pero a partir de entonces los sometidos a días sin noche empezaron a mostrar signos característicos de las primeras etapas de la osteoporosis, con tejidos óseos más finos y separados. Estaban más débiles.

Los estudiosos lo relacionan con casos vistos en humanos. Las mujeres que trabajan por turnos, por ejemplo, tienen más riesgo de fracturarse los huesos y menos densidad ósea. Aunque aún no se pueda demostrar al cien por cien la relación, hay motivos para pensar que la perturbación del ritmo normal día-noche tiene algo que ver.

Sistema inmunológico

¿Qué pasa con la sangre? La hemoglobina y el hematocrito bajaron en los ratones con luz continuada, sobre todo después de ocho semanas. En los leucocitos hubo cambios importantes: los neutrófilos fueron casi el doble que en el grupo de control y los linfocitos bajaron significativamente.

Estos y otros datos llevan a concluir que el cuerpo de los ratones entró en un estado de respuesta inmunitaria, en guardia, como ante una infección o una enfermedad.

Alarmante, ¿verdad? Pero hay una parte muy positiva, y es que -los investigadores lo dejan claro- la mayoría de estos efectos son reversibles. Tras esas 24 semanas 'descolocados', les permitieron volver al ciclo normal durante otras 24. Casi todos estos preocupantes efectos desaparecieron, y bastante rápido.

El cuerpo de los ratones sometidos a luz permanente entró en un estado de respuesta inmunitaria, en guardia, como ante una enfermedad

Parece importante plantearnos una vida que respete más el descanso nocturno y la oscuridad. Estos científicos quieren afrontar ahora otra tanda de estudios para explorar las posibles consecuencias positivas: ¿en qué factores y hasta qué punto podemos mejorar nuestra salud volviendo al tradicional ritmo circadiano (día y noche)? Y si la ciencia llega a demostrar que en muchos aspectos estábamos mejor sin luz eléctrica, ¿podríamos intentar evolucionar para ser un poco más… como nuestros antepasados?

De momento, estamos en disposición de aconsejar que es bueno tener cuidado con la excesiva exposición a la luz durante la noche. Intenta dormir un buen número de horas, evita en lo posible las zonas de agitación nocturna para vivir, no solo por el ruido y, si entra mucha luz por tu ventana, hazte por lo menos con una buena persiana. Tu salud te lo agradecerá.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-19/evitar-luz-artificial-noche-experimento-ratones_1233766/

Lo que nunca jamás debes hacer al despertarte

Miércoles 20 de Julio del 2016

Puede que madrugar por obligación sea una de las tareas más arduas para el ser humano. Seis millones de años de evolución y seguimos rogando por esos cinco minutos más que, seamos sinceros, no nos van a solucionar nada. Y lo sabemos.

No solo eso, hacemos constantemente estupideces, intentando que abrir el ojo sea lo menos traumático posible, y lo que conseguimos en realidad es malgastar la poca energía que tenemos, y arrastrar nuestro cansancio por toda la casa. Pero tranquilo, aquí te explicamos científicamente algunos errores en los que podemos ver reflejada la torpeza de nuestros dichosos madrugones.

Diez minutitos más

Ese momento en que no te mueves ni aunque se caiga el edificio. (iStock)

Ese momento en que no te mueves ni aunque se caiga el edificio. (iStock)

La pereza se apodera de nosotros cuando suena el despertador, es normal. Pero ¡no cedas a la tentación! Mantente fuerte y haz por levantarte porque, según los expertos, esa es la peor forma de empezar el día.

El experto y expresidente de la Academia Americana de Medicina del Sueño, Timothy Morgenthaler, explicó en un artículo publicado en 'Business Insider' que la mayoría de especialistas en la materia desaconsejan pulsar el botón de ‘snooze’ (o posponer) una vez ha sonado el despertador.

La razón tiene que ver con los ciclos del sueño, una fase de 90 minutos en la que nuestro cerebro pasa por las etapas necesarias para cumplir el período natural de descanso. Cuando nos damos la vuelta al sonar el despertador, si conseguimos quedarnos un poco ‘groggy’, en realidad estamos preparando a nuestro cuerpo para otra fase de sueño, de manera que, cuenta Morgenthaler, si no dejamos de romper esos ciclos nos levantaremos aturdidos o con sensación de cansancio.

El mejor consejo que dan los expertos es ser previsor y esmerarse en dormir las horas necesarias (la mayoría recomiendan siete u ocho horas) en lugar de resistirse por la mañana cuando levantarse ya es inevitable.

Quedarte enroscado cual rollito de canela

Los días de frío es especialmente difícil no hacer esto.

Los días de frío es especialmente difícil no hacer esto.

Ya estás despierto. Has asumido que es un nuevo día y que ya no vas a volver a dormir. Pero te quedas envuelto entre las sábanas mirando un punto en el gotelé. ¡Error!

Ese remanso de paz que puedes tomar como el pequeño lujo del día en realidad no te está haciendo bien. La psicóloga de Harvard Amy Cuddy advierte que las personas que se despiertan en posición fetal tienen más probabilidades de padecer estrés durante todo el día que aquellas que se despiertan estiradas.

¿Solo eres capaz de dormir acurrucado? Cuddy tiene solución para eso: levántate ipso facto y estírate bien para empezar el día. Verás como en ese instante te decides a emprender el día y recibes un subidón de energía.

Revisar tus mensajes

Seguro que lo que tengas que mirar puede esperar al menos un rato. (iStock)

Seguro que lo que tengas que mirar puede esperar al menos un rato. (iStock)

Es posible que antes de levantarte cojas el teléfono móvil, si lo tienes a mano, y revises tus mensajes, a ver si hay algo que te da esa vidilla que necesitas para salir del catre. Pero las palabras de Julie Morgenstern, autora del libro ‘Never Check Email in the Morning’, son tajantes, si haces eso “nunca te recuperarás”. Quizá no para siempre, al menos a lo largo de ese día.

La razón que da es que, cuando más necesitas estímulos positivos, nada más despertarte, es probable que te encuentres en tu email alguna noticia del trabajo, alguna factura impagada o, en definitiva, noticias poco gratas para empezar el día, algo que puede influir en tu ánimo durante toda la jornada.

Arreglarte en la oscuridad

Para una vez que alguien recomienda sí dar la luz eléctrica habrá que hacer caso.(iStock)

Para una vez que alguien recomienda sí dar la luz eléctrica habrá que hacer caso.(iStock)

Todos somos muy ahorradores con el tema de la electricidad, pero si eres de esos que se visten prácticamente a tientas, te estás equivocando. Encender las luces nos ayudará a estar espabilados lo antes posible, y así evitar arrastrar la somnolencia, a veces durante horas.

Desde la Fundación Nacional del Sueño de EEUU recomiendan subir las persianas y asegurarse siempre de que hay un buen fogonazo de luz allá donde estemos. Si aún es de noche cuando te levantas, esto ayudará a nuestro cuerpo a ser consciente de que es un nuevo día y que ya se ha terminado el período de dormir.

Tomar café

Aunque creas que no, puedes esperar. (iStock)

Aunque creas que no, puedes esperar. (iStock)

Sí, sí. Eso que te da la vida por la mañana en realidad esconde un hábito contraproducente para empezar el día. El mítico “Yo no empiezo a funcionar hasta que no me tomo un café” es un mito.

La realidad científica es que, precisamente por la mañana, nuestro cuerpo emite grandes cantidades de cortisol, que ayuda a poner en funcionamiento nuestro metabolismo. Esto se produce, aproximadamente, durante la primera hora de nuestro día. Así que si nos levantamos ya con un aporte de cafeína, nuestro cuerpo entenderá que ya está a pleno rendimiento, y produciremos menos cortisol, y no conviene acostumbrar al cuerpo a producir menos cantidad de hormonas de manera natural.

Steven Miller, experto en Cronofarmacología de la Universidad de Maryland, afirma que el mejor momento para tomar café es una hora y media después de habernos levantado.

No tener rutinas

En algún momento hay que ponerse a ordenar... también tu vida. (iStock)En algún momento hay que ponerse a ordenar... también tu vida. (iStock)

Pasamos la vida huyendo de las rutinas que ya hemos adquirido y, cuando de verdad hace falta una, ¡no la tienes!

Los expertos aseguran que tener por costumbre los mismos hábitos por la mañana ahorrará una energía que, no nos engañemos, en ese momento necesitamos mucho. En concreto la que desperdiciamos en pensar “¿qué es lo siguiente que voy a hacer?”. Si nos acostumbramos a hacer siempre lo mismo y por el mismo orden, se convertirá en un quehacer mecánico, y nos costará mucho menos trabajo hacerlo.

Dejar la cama sin hacer

A nosotros nos cuesta más trabajo que a esta chica hacer la cama. (iStock)

A nosotros nos cuesta más trabajo que a esta chica hacer la cama. (iStock)

Venga, confiesa. A tu madre la podrás engañar cuando viene de visita y haces la cama ‘express’ para que no te eche la clásica reprimenda. Pero todos sabemos que la tentación de no hacer la cama, sobre todo en esos días que estamos muy cansados y vamos tarde, es grande.

Hacer la cama puede ser costoso para los madrugadores, pero Charles Duhigg, autor de "La fuerza de la costumbre", afirma que la gente que crea el hábito de hacer su cama resulta más productiva a lo largo del día. Hay varias maneras de verlo, porque no está claro cuál es la causa y cuál el efecto: también puede ser que las personas que tienden a hacer la cama, más organizadas, son por ello más eficientes.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-20/lo-que-nunca-hacer-despertarte_1235721/